Todos los artículos
/6 min/Grupo Nemein

Due diligence financiera: qué revisar antes de adquirir una empresa.

Cuando una empresa decide adquirir otra, la ilusión del crecimiento puede nublar el juicio. Los números presentados por el vendedor cuentan una historia, pero no siempre la completa. La due diligence financiera existe precisamente para descubrir lo que no está en el escaparate.

Las áreas críticas de revisión

Una due diligence rigurosa debe cubrir como mínimo: calidad de los beneficios (separar lo recurrente de lo extraordinario), posición de deuda neta real, contingencias fiscales y laborales no provisionadas, estado del capital circulante y tendencias, y compromisos fuera de balance como avales, garantías o litigios pendientes.

Lo que los estados financieros no muestran

Los estados financieros auditados son un punto de partida, no una conclusión. Un EBITDA puede estar inflado por gastos capitalizados indebidamente, ingresos no recurrentes o condiciones comerciales insostenibles. La dependencia de clientes clave, la antigüedad de los activos o la calidad del equipo directivo son factores que no aparecen en el balance pero determinan el valor real del negocio.

El impacto en la negociación del precio

Una due diligence bien ejecutada no solo protege al comprador: le da poder de negociación. Cada contingencia identificada, cada ajuste al EBITDA normalizado, cada desviación en el capital circulante se traduce en argumentos concretos para ajustar el precio o establecer mecanismos de protección en el contrato de compraventa. En Grupo Nemein hemos participado en operaciones desde 2 hasta 40 millones de euros, y la due diligence siempre ha pagado su coste con creces.